La sudoración es un proceso natural con el que el cuerpo controla el aumento del calor y elimina toxinas. Cuando la sudoración es excesiva, resulta moleta y causa incomodidad a las personas que la padecen. Con el tratamiento de sudoración con Toxina Botulínica (Bótox) se reduce la sudoración de la zona de las axilas, las manos y los pies.

El tratamiento de exceso de sudoración reduce el sudor excesivo localizado en axilas, manos y pies. Para conseguirlo, se inyecta Bótox en las zonas de más sudoración para conseguir una relajación de la transpiración excesiva. Al introducir la toxina botulínica, se reduce la actividad de la glándula sudorípara y se alivia la sensación de excesivo sudor en la zona.

El tratamiento que se realiza es mínimamente invasivo. En el caso de la axila, primero se aplica almidón para comprobar qué zonas causan la mayor sudoración. Una vez localizadas las zonas con exceso de transpiración, se inyecta el Bótox a través de diversos pinchazos para tratar las áreas más afectadas.

Tratamiento contra la hiperhidrosis

La hiperhidrosis en manos, pies y axilas se puede mitigar mediante la aplicación de la Toxina Botulínica (Botox). Esta toxina bloquea los mensajes procedentes de los nervios simpáticos que ordenan a las glándulas sudoríparas producir sudor, logrando la normalización del sudor axilar, palmar y plantar. La duración del tratamiento suele ser de unos seis meses.

Actualmente el tratamiento de solución no quirúrgico y más duradero para eliminar el exceso de actividad de las glándulas sudoríparas sobretodo en axilas es la toxina botulínica Botox. Es el tratamiento de elección en axilas con resultados en el 90% de los casos. También se puede realizar en palmas de las manos y plantas de los pies.