El peeling de fenol es un revolucionario peeling químico de uso médico, eficaz y seguro. Los efectos del peeling de fenol son espectaculares desde el primer tratamiento: produce un efecto tensor que perdura en el tiempo, reduciendo el número, tamaño y profundidad de las arrugas. Tu piel se volverá más fina y tersa, tendrás mayor luminosidad cutánea, aclararás tus manchas y el color será más homogéneo en la piel. Además, reducirás las lesiones de acné, así como las cicatrices.

El nivel de acción del peeling de fenol es más profundo que con otros peeling superficiales, por ello la renovación celular o exfoliación que produce es mayor y el efecto en la piel es más rápido y espectacular.

En medicina estética se practican peelings químicos para conseguir una renovación celular acelerada de las capas superficiales de la piel.

Se suele realizar en cualquier momento que el paciente decida y sirve para:

  • Acelerar el proceso natural de renovación de las células de la piel, mediante el uso de una sustancia muy concentrada que ayuda a eliminar las células muertas de la superficie de la piel más rápidamente.
    Tratar manchas provocadas por factores hormonales: embarazos, ingesta de anticonceptivos o terapias hormonales. Estos factores alteran el melanocito encargado de fabricar la melanina, provocando irregularidades en la piel en forma de mancha, llamadas melasmas.

Cómo se aplica

Después de limpiar la piel, y desengrasarla se aplica una solución o mascarilla (dependerá del tipo de peeling), realizando un número de pases determinados en la zona a tratar, utilizando una secuencia de diferentes alfahidroxiácidos (ácidos de origen vegetal). Si fuera mascarilla se aplicará una capa de producto y se dejará actuar durante un tiempo prescrito por el médico y después se retirará.
Los tiempos de exposición de los productos utilizados dependerán siempre del estado de la piel del paciente a tratar.

El procedimiento es rápido y sencillo, no suele tener complicaciones ni efectos adversos y quien se lo realiza puede incorporarse de inmediato a sus tareas cotidianas. El tiempo puede ser variable, pero en términos generales el tratamiento dura 30 minutos.
Tras el peeling puede sentir la piel ligeramente tirante, pero muy tersa y suave. También sentirá una leve sensación de anestesia superficial. No obstante, todas estas molestias desaparecerán espontáneamente tras 15 o 30 minutos.
Al tercer día de la realización del peeling, la piel experimentará un proceso de renovación celular que se traducirá en una exfoliación total de la piel. Tras el pelado, que concluirá a los 4-5 días, la piel surge más tersa, flexible, fina y sonrosada, con un color más homogéneo y gran luminosidad.